Ser viejo también está bueno

¿Qué es ser viejo?

A que nos referimos cuando decimos la palabra viejo.

Hablamos de viejos, ancianos, adultos mayores, senescentes, o gerontes. Cada cultura varía en el modo de envejecer y a quiénes designa y ubica como viejo. Pero lo cierto es que la vejez es una etapa de la vida como cualquier otra que puede ser disfrutada al máximo considerando siempre los cambios necesarios para tener una vida plena.

Hagamos un poco de historia….

A partir de la Revolución Industrial, podríamos decir que el concepto de viejo se utiliza por igual para designar objetos o personas. Así a partir de ese momento, no se valora a los objetos por su utilidad real, sino en relación con el último modelo y a las personas no se las mide por su capacidad de producir, sino más bien por su edad cronológica. Vivimos en una sociedad que fomenta cada vez más el mayor consumo, y nos impulsa a descartar lo mas rápido posible a los objetos viejos por uno nuevo, por uno último modelo. Así, nos lleva a reemplazar al viejo por personas de menor edad.La vejez es un proceso universal, es decir que ha ocurrido y ocurre en cualquier cultura y tiempo histórico y a todas a las personas, sin importar raza ni religión. Es un proceso inevitable porque está apoyado en procesos psicobiológicos y no está condicionado ni determinado por variable social alguna.

¿Envejecemos todos del mismo modo?

No. Envejecer es una etapa de la vida y cada ser humano transitará un camino particular y único que le es propio.

¿A partir de qué edad hablamos de ser “viejo”?

La Asamblea Mundial sobre Envejecimiento determinó en 1982 como parámetro universal los 60 años como comienzo de la vejez. Pero popularmente se sigue utilizando los 65 años como comienzo de la vejez para ambos sexos.

¿Todas las personas nos comportamos de la misma manera y tenemos las mismas herramientas al llegar a la vejez?

Según Leopoldo Salvarezza, medico, psicoanalista y psiquiatra especializado en psicogeriatria,el comportamiento de las personas en esta etapa de la vida puede resumirse en dos grupos muy característicos:Los young old; hombres y mujeres competentes, vigorosos, que redujeron su actividad en el trabajo otares domesticas, y que están integrados en sus familias y comunidades. Poseen plasticidad y flexibilidad mental para adaptarse a la nueva condición.Por otro lado están los old-old a los que les resulta más dificultoso y trabajoso adaptarse a las pérdidas físicas, psicológicas y sociales y requieren servicios sociales y de salud para su soporte y restablecimiento.Ambas condiciones pueden ser modificadas por el individuo de acuerdo a la circunstancia de vida que este atravesando.A modo de ejemplo, Osvaldo de 73 años se quebró una pierna y continuó con su rutina, ayudado de un andador. A diferencia de Jorge de 70, que al pasar por la misma situación, se quedó postrado en una cama, sumergido en una profunda depresión, y sin poder continuar con sus actividades de la vida diaria.

¿Hay vida sexual en la vejez?

Si, la hay. Tiene un rendimiento diferente al de etapas anteriores de la vida. Así como en otros aspectos de la vida, en lo atinente a la sexualidad se trata de la reinvención permanente, de encontrar otras formas de estimulación, de adaptarse a esta nueva etapa que se esta transitando. La sexualidad no se reduce al ejercicio de la función genital. Por eso será importante darle lugar a la ternura, a las caricias, el estar juntos en la cama, el mirarse, el respetarse, el preocuparse por el otro. Estas expresiones de la sexualidad nos van acompañar hasta el final de nuestros días.

¿El viejo, puede hacer terapia?

Si, como en cualquier otra etapa de la vida. Es recomendable que lo realice, ya que en ésta etapa la persona deberá hacer frente a muchos procesos de adaptación que van a ser mucho más fáciles si conoce las herramientas con las que cuenta y cuando será necesario pedir ayuda.

¿El viejo, puede ir al psiquiatra?

Si es necesario, sí, como en cualquier otra etapa de la vida.

Algunos prejuicios de la vejez:

¿Jóvenes vs. Viejos? Viejismo

El viejismo es el prejuicio de la gente joven hacia la gente vieja. Implica un miedo terrorífico a envejecer y por lo tanto, un deseo de distanciarse de esa inevitable condición, que constituye un posible retrato de uno mismo en el futuro.Se tiende a asociar al viejo con connotaciones sociales negativas como lo aburrido, lo rígido, lo cascarrabias, lo malhumorado, sin tener en cuenta si hay una causa que lo justifique y haciéndolo responsable de lo que atraviesa por el solo hecho de ser viejo.

Los viejos son todos enfermos o discapacitados

No, no necesariamente es así. Será de acuerdo a cada persona y su situación.El sostener este prejuicio lleva a que se internalice en los otros, e inclusive en los propios viejos y se convierta en una profecía autocumplidora, provocando de esta manera, que lo que era en un principio una idea, pase a ser una situación incuestionable, considerada verdad absoluta.

Cuando envejeces te volves cascarrabias

Esto dependerá de la personalidad de cada uno y de su transcurrir en la vida.La rigidez de los procesos psíquicos dependerá mas de la estructura de la persona y de su forma de desenvolverse que de la etapa de la vida que esté atravesando.A modo de ejemplo Carlos se presenta a consulta, tiene 35 años y es rígido e inflexible ante las situaciones de la vida cotidiana. Le gusta que las cosas se hagan a su manera, no acepta opiniones y tiene poca tolerancia a la frustración.Otro paciente Ramón, de 70 años, en cambio afronta los avatares de la vida diaria de un modo mas flexible, adaptativo, y con humor.

Conclusiones:

La vejez no es sinónimo de enfermedad ni de discapacidad, ni tiene connotación negativa. La vejez suele estar asociada a miedos y a desconocimientos, tanto para la persona que está transitando por la misma, como para su entorno. Será importante perder el miedo a la palabra vejez, amigarse con ella y así poder empezar a producir cambios. No es indispensable ser joven para vivir la vida y disfrutarla, será necesario mantener activo el deseo, independientemente de los años que se tenga. Es importante que el viejo y su entorno puedan disfrutar de esta etapa de la vida tan valiosa como todas las anteriores.

Bibliografía:

Leopoldo Salvarezza: “Psicogeriatría. Teoría y clínica”

Gloria Adriana Ferrero: “Envejecimiento y vejez” nuevos aportes.

Para escuchar: http://www.youtube.com/watch?v=zqfF...

Artículo publicado en la edición de octubre de 2012 de Opinión Sur Joven

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