Se terminó el amor

Por Patricia Méndez Torterolo

"Cuida el final como cuidas el principio

Y no cosecharás el fracaso".

Laozi

¿Por qué se termina el amor?

Hay relaciones que duran meses, otras años y algunas décadas. En la actualidad ya no se escucha casi hablar de parejas “ para toda la vida”. No existen garantías de amor eterno, en un momento u otro, a veces sucede que se acaba el amor. Hay muchos motivos por lo que se puede terminar una relación, desde algo sencillo hasta algo más complejo.

Algunos de los motivos mas frecuentes que aparecen en el consultorio son:

No ser auténticos

Muchos pacientes, mencionan que no les dicen con sinceridad a sus parejas lo que piensan “por si se enojan”, o “por si les cae mal”, o “porque se va a poner celosos”, etc. y de ese modo dejan de lado ciertos temas, esquivan algunas cosas, y acumulan lo que verdaderamente piensan y sienten.

¿Hasta cuándo pueden sostenerlo?

Esta actitud implica un elevado gasto de energía en pos de algo ficticio. Es mucho mas sano mostrarse tal cual son, si la relación funciona no requerirá de tantos esfuerzos, fluirá mas fácilmente. Es importante poder ser sinceros primero consigo mismos, y luego con los demás. Esta sinceridad permitirá una relación más sana, más adulta, más relajados y de más disfrute.

Y , si al ser sincero con uno mismo, no nos gustan las reacciones del otro, serán indicadores a tener en cuenta.

Siempre es mejor y mas sano ver a la pareja como real, como es, y no como quisiéramos que fuera.

Miedos

Algunas personas comienzan una relación sin dejar atrás lo que vivieron con su pareja anterior. Empiezan una nueva historia, con una persona diferente, pero teniendo siempre presente frustraciones del pasado, que no han logrado soltar, y temen volver a frustrarse y que les vaya mal. Por ejemplo, Ezequiel sufrió un desengaño amoroso y ahora teme que todas las mujeres lo engañen. Cada vez que él conoce a una mujer, piensa “me va a engañar”. Él teme abrirse a una relación, exponerse y de ese modo, volver a pasar por esa situación.

Pero…. ¿por qué todas las mujeres tendrían que engañarlo?

Sus pensamientos no hacen más que acrecentar su desconfianza. Su temor es tan grande que no vive plenamente su amor en pareja, está más tiempo tenso, y hasta a la defensiva, que disfrutando de la relación.

Es importante poder hablarlo, y saber que ambos van hacia el mismo lado, no uno en contra del otro, y confiando en sí mismo y en su pareja, en un camino de crecimiento juntos.

Desilusiones

Se conocieron, se enamoraron... todo era maravilloso….

Puede suceder tanto en hombres como en mujeres. Para desilusionarse primero se tienen que haber ilusionado.

Al principio de la relación, se conocen, se gustan, se atraen y se embarcan en lo que se conoce como “etapa del enamoramiento”, donde todo funciona de maravillas, la relación parece mágica.

Pero luego de un tiempo, el enamoramiento cae y se pasa a la llamada “etapa del amor”, donde empiezan a vislumbrarse además de aspectos lindos, otros no tan agradables en la pareja. Implica conocer al otro con sus defectos y sus virtudes.

La pareja deja de ser ese “ideal” ese príncipe o esa princesa para ser quienes realmente son y es en esta instancia donde en muchas ocasiones escucho en el consultorio: “no es lo del principio…”, “… ya no me atrae como antes…”. Se ilusionaron con esa persona, les gustó el ideal que conocieron al comienzo de la relación. Pero, por definición el ideal tarde o temprano caerá, dando lugar al real.

Ese “ser perfecto” de quienes se enamoraron, necesariamente dará lugar a un ser imperfecto, pero real.

“lo perfecto es enemigo de lo posible y del disfrute…”

Inevitablemente el tiempo del enamoramiento pasa, y comienza una etapa de amor, donde sería conveniente dar paso a la aceptación y conocer al otro tal y real como es.

Desgaste, rutina.

“La Fiesta es lo que se espera. Lo que espero de la presencia prometida es una suma inaudita de placeres, un festín….” (…). Fragmento de “Días Elegidos” de R. Barthes en Fragmentos de un discurso amoroso.

Los amantes enamorados, esperan y ansían el momento del encuentro.

Luego de un tiempo, puede llegar a suceder que esos encuentros comiencen a ser rutinarios; hacen las mismas cosas, van a los mismos lugares una y otra vez, y la pareja se convierte en algo predecible y monótono.

Si se hace siempre lo mismo… el resultado será similar. Es necesario pensar, y hacer cosas diferentes que enriquezcan a las parejas.

No hay mayor riesgo que no arriegasrse nunca.

Puede ser que la pareja dure mucho o poco tiempo, pero será un aprendizaje, una experiencia de vida compartida.

Al finalizar una relación, es conveniente preguntarse, ¿qué puedo aprender de estar relación?, ¿qué me dejó esta pareja?

¿Tener una pareja da trabajo?

Sí, en el sentido de que requiere hacer cosas para que el amor crezca. Una pareja es una inversión, que necesita mantenimiento.

Estar en pareja es una elección y una decisión. Requiere confiar en sí mismo y en la otra persona, transitar un recorrido juntos.

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