Orientación a Padres con niños que presentan diagnostico de Déficit de Atención

Por Eleonora Acerbi

Las estadísticas nos dicen que uno de cada 20 pequeños sufre de Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia (ADHD).

Se entiende que vivir con un niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia o Hiperactividad, implica una gran presión familiar tanto para los padres como para los hermanos.

Los miembros del grupo familiar, pueden sentir ansiedad e incluso miedo de que el comportamiento del niño pueda tener como consecuencia daño a sí mismos como a terceros. El ser padres de un pequeño con este trastorno implica un gran desafío, donde es de gran importancia comprender que las prácticas de crianza de los hijos no tienen como consecuencia un comportamiento de dicho trastorno.

La frustración que sienten los padres, puede provocar, en la mayoría de los casos, controversias o discrepancias entre la pareja donde aparece el juego de la culpa como factor desencadenante; la naturaleza del trastorno tiene como consecuencia problemas de comportamiento, no siendo las mismas consecuencia de las técnicas de crianza de los hijos. Estos pequeños, pueden poner a prueba la relación tanto debido a la energía que requiere su atención como a la dificultad de conseguir personal para su cuidado, capaz y preparado. Encontrar la energía para salir y pasar tiempo juntos, puede ser difícil para los padres, después de pasar semanas lidiando con los desafíos especiales de crianza que requieren.

Se pueden observar diferencias en los subtipos de TDAH según géneros:

•El subtipo combinado se presentaba más frecuente en niños que en niñas (80% frente al 65%, respectivamente).

•El subtipo inatento era más frecuente en niñas que en niños (30% frente al 16%, respectivamente).

•El subtipo hiperactivo- impulsivo, siendo el menos frecuente de los tres, se encontraba tanto en las niñas (5%) como en los niños (4%).

Según los criterios diagnósticos más conocidos, los síntomas más frecuentes son:

•A menudo no prestan atención a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades.

•A menudo tienen dificultades para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas.

•A menudo parecen no escuchar cuando se le habla directamente.

•A menudo no siguen instrucciones y no finalizan tareas escolares, encargos u obligaciones en el centro de trabajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones).

•A menudo tienen dificultades para organizar tareas y actividades.

•A menudo evitan, les disgusta dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos).

•A menudo extravían objetos necesarios para tareas o actividades (juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas).

•A menudo se distraen fácilmente por estímulos irrelevantes.

•A menudo son descuidados en las actividades diarias.

Para finalizar

La crianza de los hijos es un trabajo a tiempo completo. Cuando uno de ellos tiene Trastorno de Déficit de Atención, el trabajo se vuelve más desafiante, pero también puede ser más gratificante. Ayudarles a los niños a sobrellevar un trastorno como el de Déficit de Atención distinguirse en la vida es un logro maravilloso. Su hijo y los otros miembros de su familia enfrentan desafíos únicos, pero son la clave para obtener logros familiares verdaderamente especiales.

¿Querés contactarte con algún miembro de nuestro equipo? Completa este formulario y nos contactaremos a la brevedad.