Mitos y realidades del abuso sexual infantil

Por Fabian Barmack y Alejandro Urman

Se trata de un delito minimizado. Muchas veces se prefiere no hablar del tema o tomarlo en chiste. Se cree que es algo que sólo pasa en las clases bajas o que, mayoritariamente, los abusadores son desconocidos. Esta nota intenta derribar esos mitos y propone algunas acciones para abordar el tema con la seriedad que se merece.

De un lado del mostrador, Michael Jackson, el “Bambino” Veira, el Lic. Corsi, el Padre Julio César Grassi…Todos personajes reconocidos que están o estuvieron implicados (denunciados o condenados) por Abuso sexual infantil. Del otro lado, Virginia Wolf, Britney Spears o Roberto Piazza. Famosos que sufrieron algún tipo de abuso cuando eran chicos.

A través de las noticias del espectáculo o policiales aparece este tema escabroso, que produce desconcierto y estupefacción en la mayoría de nosotros. Si bien desde la década del ‘70 en adelante fue ganando popularidad, al ser un asunto complicado, no siempre la información que circula es de buena calidad. ¿Cuántas veces se usan los nombres de esos famosos para hacer chistes con el delito que cometieron o del que fueron víctima? En variadas ocasiones se banaliza la cuestión o se idolatra al personaje, dejando de lado aspectos que deberían ser inolvidables.

Un caso que representa miles

Malena hace tres años que vive en un hogar de niños. Fue separada de su madre y de su padre por sospechas de abuso sexual del padre hacia la niña. Nos sorprendió que al conocerla, Malena, a pesar de sus 9 años, era excesivamente efusiva con los cuidadores hombres, los abrazaba y los besaba. También se frotaba en las piernas de los adultos. Solía comentar que sus genitales tenían muy rico sabor y pedía que le hicieran mimitos también en sus partes íntimas.

Malena se hace pis encima cuatro veces por semana y repitió dos veces de grado. Tiene problemas para establecer nuevos vínculos. Tiene conductas cleptómanas, hurta cosas aunque no las necesita y al poco tiempo las pierde o las regala. Cuando Malena cuenta lo que le pasa está desafectivizada, pareciera ser que lo que cuenta le pasó a otra persona o es algo que vio en una película. Suele afirmar que la gente la mira y habla mal de ella. En la oscuridad de algunas noches, siente que hay un hombre escondido que la observa. Cualquiera que la conoce a Malena no puede dejar de sentir una gran pena por ella y una gran bronca por el padre que la abusó.

Definiciones de lo indefinible

Como primera referencia, tomaremos la definición que hace la real academia española acerca del abuso sexual. “Delito consistente en la realización de actos atentatorios contra la libertad sexual de una persona sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento”.

Esta definición tiene algo de tramposo, porque en el caso de los niños muchas veces existe intimidación de forma de amenazas. También, en tanto el adulto se posiciona en un lugar asimétrico, hay también intimidación.

Muchos autores explican que el abuso sexual de un niño no implica una relación sexual, sea esta o no consentida. En la mayoría de los casos se trata de acercamientos sexuales que ocurren de manera reiterada e intencional. No es necesario que el abusador utilice fuerza física: en general está basado en una relación de poder que se ejerce sobre la víctima.

¿Cuidado con los extraños o cuidado con los conocidos?

Vemos en los consultorios que es muy común que los padres muestren cierto recelo al dejar a sus hijos en las consultas que ellos mismos piden. Parece haber calado en la sociedad cierto miedo al abuso por parte de profesionales a partir de algunos casos que estuvieron resonando últimamente.

Sin embargo los estudios hechos en la Argentina y en el extranjero reflejan que la mayoría de abusos se producen intrafamiliarmente; es decir, dentro de la misma familia. El caso más común es el padre con la hija. La siguen en las estadísticas de casos la familia extendida (tíos, primos) y los conocidos (vecinos, maestros, etc). Al final de la lista aparecen los desconocidos, en contrario de lo que mucha gente piensa.

“Un balazo en el psiquismo”

El abuso es considerado el peor de los maltratos infantiles. Es el de más graves consecuencias, especialmente cuando el perpetrador es un familiar; peor aún, si es una figura parental.

Ireve Intebi –médica especializada en maltrato y abuso infantil- lo considera como un “balazo en el psiquismo” de un niño. Otro autor, Leonard Shengold, lo describe como “asesinato del alma”

A medida que un niño va creciendo, su aparato psíquico se desarrolla y se prepara para comprender ciertas temáticas. Enfrentarlo con situaciones para las que no está listo puede resultarle traumático.

Un mecanismo frecuente que utiliza una persona al atravesar una circunstancia traumática consiste en separar los hechos reales de los sentimientos que estos hechos generan. Esto asegura una defensa contra situaciones muy dolorosas.

Pero este mecanismo puede producir serias escisiones en la personalidad. Una consecuencia podría ser el trastorno de personalidad asociado a un posible empobrecimiento de las potencialidades. Los niños abusados pueden mostrar pobre rendimiento escolar, enuresis, encopresis, depresión, dificultad para relacionarse con otras personas, cambios de carácter, llanto repetitivo, tristeza, hiperactividad. En la vida adulta pueden tener problemas en la sexualidad: desde frigidez hasta promiscuidad, mayor probabilidad de consumo de alcohol y de drogas; y de sufrir un trastorno mental, entre otros.

¿Pasa en las mejores familias?

Muchos creen que este tipo de delito solamente ocurre en las familias de las clases bajas. Es cierto que, en mayor medida, se han detectado casos de abuso en familias de niveles socioeconómicos bajos. Pero el hecho de que se detecten menos en los hogares de clase media o alta no implica que allí no ocurra. Al hacer un análisis no se debería perder de vista que el hecho de que sea más frecuente la detección de este maltrato en un sector de la población con escasos recursos, se debería, en gran medida, al grado de exposición que tienen a las intervenciones de la comunidad.

Hay que tener en cuenta que el abuso sexual ocurre en familias con disfunciones vinculares importantes que se transmiten de una generación a otra. Esto podría interrumpirse a partir de la inclusión de profesionales capacitados en tratar dichos vínculos.

¿Qué pasa cuando un niño nos cuenta que fue victima de un posible abuso?

Es difícil escuchar a un niño que está pasando por situaciones de abuso sexual. En muchos casos se tiende a suponer que está fantaseando o que uno entendió mal. También se sabe que ellos pueden mentir desde temprana edad y que pueden ser influenciados por los mayores para contar relatos de cosas que no pasaron.

Sin duda, enterarse de que algún menor fue victima de un abuso es una situación que uno nunca planea vivir. Pero no hay que mirar para otro lado o dar vueltas. Es importante saber que lo que nosotros hagamos tiene una consecuencia importante en la vida de esa pequeña persona.

Siempre hay que prestar atención frente a una sospecha. En Buenos Aires contamos con el sistema de Defensorías de Menores, donde se debería hacer la denuncia. También las comisarías pueden recibirlas. Y es importante la consulta con médicos y psicólogos especialistas en esta temática.

El abuso infantil es algo que sucede más a menudo de lo que se piensa en todas las clases sociales. Tiene grandes costos psíquicos para los niños/niñas abusados. Es un tema muy espinoso que a nosotros como adultos nos cuesta entender y manejar. Pero deberíamos estar atentos, pues podemos prevenir, o al menos colaborar, con otros profesionales para esclarecer estos delitos.

Los niños por su crecimiento anatómico y físico, no pueden jamás ser pensados en términos sexuales como adultos. El abuso sexual deja marcas indelebles en la persona que lo padece y es necesario tratar este tema con la seriedad que se merece, sin tomarlo en broma. Ni siquiera cuando los involucrados son personajes de la farándula.

+Info Libros y películas que tratan el tema:

Películas:

La celebración

Asesinos por Naturaleza

El mundo contra Larry Flint

La duda

El hombre del bosque

A los trece

Libros:

Memorias de una Geisha

Cien cepilladas antes de dormir

Corte y Confesión

Abuso sexual infantil en las mejores familias

Articulo publicado en Opinión Sur Jóven