Más de lo mismo: Cuando el cambio no cambia nada.

Por Laura Benítez

Es casi un cliché como frase, arraigada en el lenguaje y parte del acervo cultural: “Esto es más de lo mismo”.

Las personas frecuentemente nos encontramos detenidas, o como en un movimiento de paso hacia atrás-paso adelante in eternum que no logra trascender ese punto del cual no podemos movernos. Es ese lugar de encuentro con un problema, o una serie de situaciones inconvenientes, no deseadas, que parecen hacernos el chiste de permanecer, y repetirse como pequeñas (o no tan pequeñas) tragedias en las que caemos siempre.

“Ya no sé qué hacer para que la cosa cambie”

Tal vez sin darnos cuenta, con ribetes de auto-engaño, nos expresamos con ésta frase a través de la cual nos hacemos cargo de una parte del problema, pero reservamos una buena porción al azar, a otra persona, al futuro, o simplemente a alguien o algo más. Esto sería así: Yo hago algo de una manera o de otra, pero lo que tiene que cambiar es externo a mí. El engaño se da porque creo que lo que tiene que cambiar es algo que está fuera de mi alcance y sin embargo, esto tiene una relación directa con mi bienestar (o malestar). Es decir, siguiendo ésta línea, mi bienestar o malestar no dependerían entonces de mí, estarían así casi en manos de otro. No es buen negocio, ¿verdad?

¿Qué puedo hacer yo para conseguir el cambio que busco?

Puedo ser agente de mi propio cambio. No significa esto que todo resultado que busco será conseguido con sólo desearlo o con tomar ciertas acciones y estrategias para lograrlo, pues, somos seres sociales que hacen una interpretación subjetiva de la realidad en la que nos desarrollamos, a través de nuestro hacer modificamos la realidad pero también, en esta interacción dialéctica, somos modificados por ella. Tomar las riendas del cambio que intentamos lograr implica ser activos en ello, no esperar que venga de afuera. En ese movimiento de introspección de la situación, de mis emociones y de mis pensamientos, el análisis de las posibilidades, la decisión de la dirección a tomar, las acciones a llevar, y la materialización de la estrategia, allí…se abre una nueva dimensión. Una realidad de la cual participo creativamente como agente de cambio, y aunque ésta realidad establece una pauta que condiciona mis posibilidades, me permite conocerla para que -haciendo un buen uso de mi libertad- pueda hacer mis elecciones.

Cambios cuantitativos Vs. Cambios cualitativos

Pensamos frente a ese tipo recurrente de problemas que lo hemos intentado todo… ¿Pero realmente es así?

Muchas veces intentamos una cantidad de soluciones que, sin darnos cuenta, resultan parecidas entre sí. Esas soluciones en general son sobre la base de la restricción, la prohibición, elegir por el contrario, etc. Por ejemplo, si un niño tiene inconvenientes para aprobar un examen, la solución será en ese caso estudiar más y más, restringir o prohibir otras actividades que lo distraigan, sumar clases de apoyo, etc. Sin embargo esas soluciones, serán una cantidad de caminos tomados, todos en la misma dirección y hacia el mismo punto. Esta estrategia puede resultar exitosa. Pero si el problema persiste, insistir en esa dirección tendrá posiblemente los mismos resultados, sin solución.

Un cambio es cualitativo cuando se supera el sentido común y la forma de ver el problema. Se re-estructuran los conceptos por sobre los cuales nos movemos con comodidad, para caminar caminos nuevos y diferentes que le aporten aires nuevos al problema, de modo de poder conseguir resultados diferentes. Posiblemente, en lugar de sumar más horas y pilas de ejercicios al niño que no logra pasar satisfactoriamente su exámen, indagar sobre la experiencia, sobre sus emociones, su postura frente al desafío, los preceptos familiares que lo circundan y condicionan, y tantos otros vectores, puedan traer novedades en términos de solución.

Mientras que el cambio que llamamos cuantitativo mantiene el problema, al mismo tiempo lo constituye. Ese tipo de solución pasa a formar parte del problema para repetirse como la misma piedra con la cual se tropieza una y otra vez.

El cambio cualitativo se configura diferente puesto que proporciona un nuevo enfoque, es mirar más allá de lo que hasta entonces se pudo ver. Pondrá a la situación y a sus actores en crisis para llevarlos por fin a un cambio verdadero.

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