Las múltiples caras de la infidelidad

Por Alejandro Urman

Muchos lo ven como pecado; otros, como traición; algunos dicen que es parte de la naturaleza humana y hay quienes la consideran como una forma de salvar a la pareja. La infidelidad o adulterio es penada por las grandes religiones y por la sociedad en general aunque distintos estudios demuestran que el 50% de los hombres y entre el 30 y el 40% de las mujeres lo cometen. ¿Por qué el doble discurso? ¿Siempre es condenable estar con otra persona fuera de la pareja?

“La primera traición es irreparable. Provoca una reacción en cadena de nuevas traiciones, cada una de las cuales nos aleja más y más del punto de nuestra traición originaria (…) La fidelidad confiere cierta unidad a vidas que, de otro modo, se desintegrarían en miles de impresiones fugaces” Milan Kundera “La insoportable levedad del ser”.

Fidelidad… ¿Fidelidad a qué? ¿A tu persona? ¿A la otra persona? ¿A la sociedad? ¿A la familia? ¿A las buenas costumbres?… ¿A la verdad? ¿Qué es la infidelidad? El propósito de esta nota es tratar de definirla, pero no intentando explicar en qué consiste científicamente, sino cuáles son las creencias y posturas que existen en la sociedad actual frente a este asunto. Una sociedad que mantiene una postura ambigua: que la condena de la boca para afuera, pero la avala cuando el que la practica es un amigo o uno mismo.

Básicamente existen dos grandes tendencias filosóficas al hablar sobre el tema. La primera es la que lo toma como “un pecado”. De hecho, uno de los diez mandamiento dice “no cometerás adulterio” y otro prohíbe “codiciar la mujer de tu prójimo”.

Luego, en el nuevo testamento, aparece el conocido pasaje bíblico en que Jesús dice “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”; ese pasaje se refiere a una mujer -María Magdalena- que iba a ser lapidada a piedrazos por haber cometido adulterio.

La segunda perspectiva -lejos de la moral- es ver a la infidelidad como una simple canita al aire. O sea, algo efímero que va a hasta el cielo y hace:¡pum! Es decir, algo que sucede, pero a lo que no se le debe dar una mayor importancia.

Entre el pecado religioso y la banalización extrema, aparecen muchas y diversas ideas.

¿De qué hablamo cuando hablamos de infidelidad?

Defino a la infidelidad como “la traición a la intimidad dentro de una relación de pareja”, basándome en los aportes de corte sistémico/cognitivo de Frank Pittman, detallados en su libro “Mentiras privadas”. Allí se habla de infidelidad cuando se ha incluido a un tercero dentro de la relación de pareja (es decir, a un tercero en una relación de dos) y hubo cierto intercambio sexual con éste.

Según el diccionario, infidelidad es sinónimo de “deslealtad”. Sin embargo, lejos de la moral de otros tiempos, hoy se comienza a ver esa “deslealtad” como algo común. Según la investigación realizada por Pittman, el 50 por ciento de los hombres y entre un 30 y un 40 por ciento de las mujeres que están en pareja cometen infidelidades. Incluso, ya no se ve como algo tan negativo, e incluso las reacciones variarían según el género de la persona.

Según un estudio realizado por las investigadoras de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Martina Casullo y Mercedes Fernández Liporace, las reacciones frente a un engaño varían con el género y el tipo de engaño.

“Para las mujeres, es más doloroso el vínculo afectivo de su pareja con otra persona que el pensar en una aventura breve que incluye sólo una relación sexual genital -explica Casullo. Ellas tienden más a buscar en el hombre protección y seguridad y sus celos entonces tienen que ver con la amenaza de perder lo que el hombre les aporta”. Por eso, asegura, “las mujeres perdonan más una aventura”.

En tanto, a los hombres los desvela más la infidelidad sexual de la mujer. Ellos sienten “temor a una paternidad mentirosa”, opina Casullo. En el estudio en cuestión se preguntó a los encuestados qué le molestaría más: ¿Imaginar a su pareja formando un vínculo emocional profundo con otra persona o que sólo disfrute de una apasionada relación sexual con otro/a?.

A un 82% de las mujeres encuestadas lo que más les dolería de una infidelidad es que su pareja se enamorara de la otra persona, frente a un 18% que dice que le molestaría más una noche de pasión. Entre los varones, al 52% le mortifica más pensar a su pareja enamorada de otra persona, mientras que al 44% los desvela la posibilidad de que su pareja tenga un encuentro sexual con otro hombre.

Tipos de teorías en la calle

Probablemente haya un número cercano a infinito acerca de lo que la gente piensa y siente respecto a la infidelidad. Sin embargo, al charlar con la gente acerca del tema creo que se pueden agrupar en las siguientes visiones.

Infidelidad como algo malo e incorrecto Otra vez volvemos a la moral y al pecado al que hacíamos referencia al principio. La gente con convicciones religiosas o apego a las normas sociales, verá la infidelidad como algo negativo y reprobable sin perdón. “Si me engaña lo largo”. No hay puntos grises y tienen una posición rígida frente al tema. Dentro de éstos hay un subgrupo que ni siquiera lo piensa como algo cercano, ya que no está en su vida cotidiana. Pensar en eso es tan alejado como pensar en las drogas para quien no tiene contacto con ningún consumidor o adicto.

Sí, la infidelidad es mala pero… Esta teoría sostiene que la infidelidad no es recomendable pero es entendible en ciertas circunstancias especiales -casi divinas- donde la persona puede tomarse ciertas licencias por producirse en un momento especial. No se hace para perjudicar a la pareja, sino como un mimo a la propia persona, en que la pareja no tiene nada que ver._ Tomemos el caso de Eduardo. Su novia había estado con otro hombre durante un viaje a Europa y él ni se inmutó: “Lo importante es que no lo hizo para perjudicarme; ahí sí me habría dolido. Lo hizo porque tuvo ganas en ese momento y en ese lugar, y creo que eso no cambia lo que ella siente por mí”.

Infidelidad fatalista

Recuerdo con cierto estupor el día en que una compañera de la facultad me dijo la siguiente frase: “De los cuernos y de la muerte nadie se salva”. Creía que no había mucho más para hacer. Parecía algo inexorable e irrefrenable. Mucha gente se maneja con esa idea de pensar al tema como si fuese algo trágico e irreversible. Simplemente es algo que pasa y no se puede hacer nada al respecto. Otra frase de quienes mantienen este pensamiento es “todos engañan”. Claro que tal vez, ponen en nombre de “todos” lo que ellos hacen o piensan._ Liliana tiene ahora 25 años, y se casó hace poco más de un año. Hace algunos meses se le dio la chance de estar con un compañero de clase en la universidad privada a la que asistía. No lo dudó un segundo, justificada por su teoría. “Después de todo, todos lo hacen”. La experiencia le resultó de todas formas poco placentera.

Infidelidad mesiánica

Hay gente que vende la infidelidad como algo bueno que sucedió en su relación de pareja. Miriam, de 33 años, dice: “Después de lo que paso con Ignacio me di cuenta de que amo a mi marido y que nunca debería haberlo hecho. Ahora estamos mucho mejor”. _ Alejandra, de 26, cuenta una historia similar. “Yo lo engañé a mi novio con un ex porque nunca me prestaba atención. Después del hecho, se lo conté y a partir de ahí se empezó a poner las pilas”. Alejandra se va a casar en julio con ese mismo novio.

Infidelidad Cínica

Aldana está casada hace un año y me cuenta su punto de vista respecto al tema “Mirá la cosa es así: si yo te engaño, vos no te vas a dar cuenta. Para mí eso es lo importante. Uno está casado y al principio todo es lindo. Pero la realidad es que después de un tiempo uno se aburre y bueno… Además -agrega- andá a saber: tal vez mi marido hace lo mismo. Lo importante es que no se dé cuenta y que no tenga consecuencias en la relación”. _ Aquí se dice en nombre de una realidad que la pasión con el tiempo no puede ser como la de los primeros tres meses. Y como esto es inevitable, uno tiene derecho a hacer lo que sea.

Infidelidad con V de Vendetta

Al mejor estilo mafioso y con la antigua ley del Talión (“Ojo por ojo y diente por diente”) hay gente que se atribuye el poder de ser infiel, porque su pareja lo fue. También hay casos en que una infidelidad se produce porque la pareja no hizo algo, o no fue suficientemente afectiva; o porque se sintió abandonada o dejada de lado. Esto parece dar al partenaire la capacidad de vengarse en la forma que más le convenga.

Infidelidad como un derecho

En algún punto es parecida a la anterior, aunque con algunas diferencias. No es por venganza, sino como una suerte de indemnización. Frases como “Lo que no te dan en casa, se busca afuera” muestran como un derecho o resarcimiento que tienen las personas si no reciben lo que ellos creen que merecen en determinado tiempo y lugar. “Mi mujer nunca quería hacer ciertas cosas en la intimidad”… entonces me fui con mi vecina.

Doctor, ¿Qué hago?

Como vemos las distintas teorías, creencias se complementan y generalmente cada persona sostiene una o varias. Luego de haber visto las distintas ideas callejeras, sería bueno empezar a pensar en el tema con seriedad, más allá de lo divertido que es enterarse de un chisme jugoso o de los escándalos de la tele.

Creo que el punto más grave de la infidelidad, es la mentira. La infidelidad es en definitiva una traición a la intimidad y al compromiso que hacen dos personas. Es por eso que los swingers no consideran infidelidad que su pareja tenga relaciones sexuales con otra persona, siempre y cuando su pareja esté presente o notificada al respecto. En ese caso no hay traición ya que se hace con previo consentimiento de ambas partes, con lo que el pacto es diferente.

Salvo en los swingers y algunas otras parejas que lo acuerdan de antemano, en el resto de los casos la infidelidad debe ser ocultada a través de una mentira. Y esto genera todo tipo de trastornos en una relación, que hasta puede afectar gravemente la salud mental de las personas involucradas.

En la película “En el fondo del mar” esto se ve claramente. Ezequiel Toledo, el personaje principal interpretado por Daniel Hendler, encuentra a su novia en una “situación sospechosa”. Parece perdido, desorientado y hasta llegan a tratarlo como loco, especialmente en el momento en que comienza a seguir durante toda una noche a Aníbal (Gustavo Garzón), el presunto amante -y psicólogo- de su novia Ana, interpretada por Dolores Fonzi

La confianza rota es muy difícil de arreglar. Vivimos en una sociedad inmediatista, donde se tiende a primar los placeres momentáneos por sobre los compromisos adquiridos. Vivimos en una sociedad con doble discurso ya que por un lado la infidelidad no está aceptada abiertamente y es reprochable a nivel social, pero por otro lado se cubren y ayudan a tapar distintas infidelidades en los amigos.

Sin embargo el tema de la infidelidad no hace otra cosa que cuestionarnos, acerca de la importancia de la intimidad; de que si bien hay muchas ofertas disponibles en la calle, en el laburo o en donde sea, a veces puede ser conveniente decir que no. No todo se puede. Prohibirse ciertas cosas permite hacer otras: muchas veces en la vida es necesario tomar esta actitud, como por ejemplo no mirar la tele para poder estudiar

Si se quiere construir una relación de intimidad con otra persona, hay determinadas cosas a las que deberemos renunciar en orden de fortalecer otros aspectos como el respeto, la confianza y la seguridad En definitiva la infidelidad conlleva consecuencias en la pareja y esto es algo a ser tenido en cuenta.

+Info

Libros: Mentiras privadas de Frank Pittman.

La insoportable levedad del ser. de Milan Kundera. Es una novela muy buena, y tiene algunas reflexiones interesantes sobre el tema.

Películas:

En el Fondo del Mar. Un hombre se vuelve loco ante la presunta infidelidad de su pareja.

Closer. Gran película de dos parejas, en que todos se engañan mutuamente.

Articulo publicado originalmente en Opinión Sur Jóven

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About infidelity

By Alejandro Urman

Many people consider it a sin; others a betrayal; some say it’s a part of human nature and there are people who consider it a way of saving their relationships. Infidelity or adultery are punished by many religions and generally by society, although different researches prove that it is committed by 50% of men and between 30 and 40% of women. Why is there doubletalk? Is it always punishable being with a person outside the couple?

“The first betrayal is irreparable. It calls forth a chain reaction of further betrayals, each of which takes us farther and farther away from the point of our original betrayal. (…) Fidelity gave a unity to lives that would otherwise splinter into thousands of split-second impressions.”

Milan Kundera, “The unbearable lightness of being”.

Fidelity… Fidelity to what? To yourself? To another person? To society? To family? To morals?... To the truth? What is infidelity? The purpose of this article is trying to define it, though not scientifically, but dealing with the beliefs and opinions existing in society nowadays regarding this subject. It’s a society with an ambiguous opinion: infidelity is officially punished, but it’s supported when committed by a friend or ourselves. Basically, there are two main philosophical trends on the subject. The first considers it “a sin”. In fact, one of the Ten Commandments says “you shall not commit adultery” and another one says “you shall not covet another’s wife”. Then, in the New Testament, there is the well-known biblical statement where Jesus says “Let he who is without sin cast the first stone”; said statement refers to a woman –Mary Magdalene- who was going to be stoned to death for having committed adultery. The second viewpoint –further from moral- is regarding infidelity as merely having a fling. That is, something that happens but which shouldn’t be a big deal. Between the religious sin and the extreme trivialization, many different ideas appear.

What are we talking about? I define infidelity as “betrayal to intimacy within a couple relationship” based on Frank Pittman’s systemic cognitive thoughts, detailed in his book “Private lies”. There he talks about infidelity when a third person has been included within the couple relationship (that is, a third person in a two-people relationship) and there’s been sexual intercourse with said person. According to the dictionary, infidelity is a synonym for “unfaithfulness”. However, away from past times’ morals, today such “unfaithfulness” is starting to be seen as a common thing. According to the research performed by Pittman, 50% of men and between 30 and 40% of women who are involved in a relationship commit infidelity. Moreover, people don’t consider it to be that wrong anymore, and reaction may even vary according to the person’s gender. According to a study carried out by Martina Casullo and Mercedes Fernández Liporace, researchers at the Psychology School of Buenos Aires University, reactions to cheating vary regarding the gender and the type of cheating. “In the case of women, they feel more hurt by their couples’ affective bond with another person than by a fling involving sexual intercourse only”, Casullo explains. “They rather tend to look for protection and safety in men, so their jealousy has to do with the threat of losing what the man gives them”. Therefore, she assures that “women are more prone to forgive a fling”. Meanwhile, men are more affected by women’s sexual infidelity. They are “afraid of false paternity”, Casullo points out. In the mentioned study, the people surveyed were asked what would bother them more: imagining their couples creating a deep emotional bond with someone else or their enjoying a passionate sexual relationship with someone else? 82% of the women surveyed said that they’d be more hurt by their couples falling in love with someone else, whereas 18% would be more hurt by a fling. Among men, 52% are more affected by thinking of their couples being in love with someone else, whereas 44% are afraid of the possibility of their couple having a sexual encounter with another man.

Different theories on the streets

Probably there are almost infinite thoughts and feelings about infidelity. However, when talking about the subject with people, I think their versions may be classified regarding the following opinions.

Infidelity as something bad and wrong. Again, back to the morals and the sin we had mentioned at the beginning. People with religious beliefs or clinging to social standards see infidelity as something negative and unforgivably reprovable. “If he cheats on me, I dump him”. There are no grey areas and they have a strict standpoint regarding the subject. Among these people there is a sub-group who doesn’t even consider it as something likely to happen to them, because it’s not present in their day-to-day life. For them, thinking about that is just as unlikely as if someone with no contact with drug users or addicts thought about drugs.

Yes, infidelity is bad, but…

This theory supports that infidelity is not good, but it is understandable in certain special –almost divine- circumstances upon which the person may take some liberties because they happen in a special moment. It’s not meant to hurt the couple, but as a self-indulgence to ourselves, and the partner has nothing to do with it. Let’s take Eduardo’s case. His girlfriend had been with another man during a trip to Europe and he didn’t mind: “The important thing is that she didn’t do it to hurt me; that would have been painful. She did it because she felt like doing it at that very moment, at that very place, and I think it doesn’t change what she feels for me”.

Fatalistic infidelity

I remember rather in awe the day when a college mate told me the following phrase: “No one can save you from a cheater and death”. I thought there wasn’t much to do, then. It seemed something inexorable and unavoidable. Many people think about the subject as something tragic and irreversible. It’s something that just happens and nothing can be done about it. They also tend to say “everybody cheats”. Of course that, maybe, they blame “everybody” for what they do or think themselves. Liliana is now 25 years old, and she got married about a year ago. Some months ago she had the chance to be with a classmate of the private university she used to attend to. Justified by her theory, she didn’t think twice. “After all, everyone does it”. The experience wasn’t that good for her, anyway.

Messianic infidelity

Some people talk about infidelity as something good that happened within their couple relationship. Miriam, 33, says: “After what happened with Ignacio I realized that I love my husband and I never should have done that. We’re far better now.” Alejandra, who is 26, tells us a similar story. “I cheated on my boyfriend with an ex because he would never pay attention to me. After that, I told him about it and from that moment he started to do things right”. Alexandra’s going to marry him on July.

Cynical infidelity

Aldana has been married for a year now and she tells me her opinion on the subject: “Look, here’s the thing: if I cheat on you, you won’t find out. That’s what’s important for me. You’re married and everything’s great at the beginning. But the truth is that after a while you get bored, so… Besides, –she adds- who knows: maybe my husband’s doing the same thing. The important thing is that he doesn’t find out and that it has no consequences upon the relationship”. So here we are told as a reality that passion, as time goes by, is not like on the first three months. And given that this is unavoidable, we have the right to do anything.

Infidelity with a V for Vendetta

In a Mob-like fashion and following the “an eye for an eye” belief, some people grant themselves the right to be unfaithful because their partners cheated on them. There are also cases where infidelity was committed by someone because their partner failed to do something or wasn’t affectionate enough, or because they felt abandoned or left aside. This seems to entitle the partner the right to take revenge however he pleases.

Infidelity as a right

This is somehow similar to the previous theory, although it has some differences. It’s not about revenge, but a sort of compensation. Phrases such as “what you don’t get at home you’ll look elsewhere” talk about a sort of right or compensation people obtain if they don’t get what they think they deserve in a certain time and place. “My wife never wanted to do certain things in bed”… So I went to the girl next door.

Doc, what can I do?

As we can see, the different theories complement each other and generally each person supports one or several. After having heard the different ideas on the streets, it would be good to start thinking about the subject in a more serious way, no matter how fun it is hearing about some juicy gossip or TV scandals. I think the worst thing about infidelity is lying. Infidelity is actually a betrayal to the intimacy and the commitment of two people. That’s why swingers don’t consider to be infidelity the fact that their partners have sexual intercourse with someone else, provided that they’re present or noticed about it. In that case there’s no infidelity because there is previous consent by both partners, so it’s about a different agreement. Except for swingers and some other couples who agree upon it beforehand, in the remaining cases infidelity must be hidden through a lie. And this generates all kinds of problems within a relationship which may even seriously affect the mental health of the people involved. This is clearly depicted in the movie “El fondo del mar” (The bottom of the sea). Ezequiel Toledo, the main character –played by Daniel Hendler- finds his girlfriend in “suspicious circumstances”. He seems lost, disoriented and they even treat him as if he was crazy, especially when he starts following Aníbal (Gustavo Garzón), the supposed lover –and psychologist- of his girlfriend (Dolores Fonzi) during a whole night. When trust is broken it’s very hard to fix it. We live in a society eager for immediate things, where momentary pleasures prevail upon acquired commitments. Our society has doubletalk because on the one hand infidelity is not openly accepted and it’s socially reprovable but, on the other, people hide and help conceal infidelity committed by friends. However, the infidelity subject makes us think about the importance of intimacy; that although there are many offers available on the streets, at work or wherever, sometimes saying no may be convenient. We can’t always get what we want. Restraining ourselves from some things allows us to do others: many times it’s necessary to adopt this attitude in life, for example, not watching TV when trying to study. If we want to build an intimacy relationship with someone, there are some things we must give up in order to strengthen other aspects such as respect, trust and safety. In conclusion, infidelity has consequences upon the couple and this is to be considered.

Frank Pittman’s book http://en.wikipedia.org/wiki/Privat...

Recommended movies:

“Closer” http://www.sonypictures.com/homevid...

“The Bridges of Madison County” http://imdb.com/title/tt0112579/

“El fondo del Mar” http://imdb.com/title/tt0322298/