Hablar de sexo

Entrevista a Juan Carlos Kusnetzoff. ¿Sigue siendo importante la virginidad? ¿Qué pasa si un joven toma viagra? ¿Cuáles son los miedos más frecuentes en varones y mujeres? ¿Cambiaron los prejuicios en torno a la orientación sexual?

¿Estamos los jóvenes bien informados respecto al sexo? ¿Las prácticas se orientan a partir de conocimientos apropiados? ¿La sexualidad humana sigue estando atravesada por antiguos mitos? Hay que hablar de sexo. Hay que conocer e intentar esclarecer todas las dudas sobre el tema. Para explorar es fundamental tener cierta información básica: circulan muchos mitos que deben ser erradicados y nunca viene mal saber algo más. Para abordar el tema con seriedad, Opinión Sur Joven consultó a un experto. ¿A quién acudiría un joven en caso de tener dudas?. Así surgió el nombre del sexólogo argentino Juan Carlos Kusnetzoff. El “Doctor K” –como es conocido en el programa radial “Perros de la calle”, donde responde las inquietudes de los oyentes- recibió a Opinión Sur Joven en su consultorio. En la charla, surgieron preguntas, dudas, anécdotas y datos en relación al sexo. Porque a eso fuimos, a hablar de sexo. De mitos y realidades “De cinco consultas, tres son por radio o Internet y dos son personalmente en el consultorio particular o en el hospital”, dice Kusnetzoff, que, como reconocido especialista en el tema, decidió incursionar en los medios para responder a la incertidumbre o esclarecer conceptos. Hoy es una figura conocida y consultada continuamente.
- ¿Sobre qué temas recibe más consultas?
- La gente pregunta por problemas masculinos y femeninos. Los hombres por problemas de erección, eyaculatorios. Las mujeres mayormente sobre el deseo sexual, el vaginismo y por dolor a la penetración. A veces consultan en pareja, pero en general son individuales.
- ¿Cuántos de esos son jóvenes?
- Depende del problema. Los jóvenes suelen consultar en el 80% de los casos sobre eyaculación precoz. Los problemas de erección van predominando a medida que crece la edad.
- ¿Qué tabúes y mitos existen hoy respecto al sexo? Muchos menos que antes. Hace 35 años, cuando me inicié en esto, todo era tabú, todo era raro. Se sabía que había problemas pero muy pocos consultaban. Hoy estamos en la versión opuesta de eso. Los medios, particularmente la televisión, contribuyeron a la apertura neuronal de la población. Sigue habiendo bolsones epidemiológicamente difíciles de consultar y los que se favorecen son las farmacias, que venden productos ante la primera demanda de los pacientes.
- ¿Cuán real es la práctica entre los jóvenes de consumir Viagra?
- Puede ser verdad pero no hay cifras en la Argentina de consumos de los jóvenes. Cuando el periodismo dice que “los jóvenes consumen” está contribuyendo al consumo.
- ¿Es recomendable que no se consuma?
- Por supuesto. Pero el tema es que si el joven consume y mejora su performance es porque tenía un problema y no lo sabía. La medicación aparece en ese caso como “una prueba diagnóstica”. El medicamento no actúa si no hay un problema.
- ¿Que otro mito circula con fuerza hoy en día?
- Lo que me causa escozor son las consultas de los hombres por el tamaño del pene. Dicen tener el pene pequeño en flacidez y eso les inhibe a no ir a un vestuario. Como si uno fuera al club para ver que se esconde detrás de cada toalla. Esto forma parte del sufrimiento de muchos jóvenes. Si no entran en un vestuario me duele pero no me preocupa demasiado. El tema es que existen avisos en los diarios de gente profesional que especula con esa angustia y que dicen que agrandan. No agrandan nada. La operación quirúrgica corta el ligamento suspensorio, y a la vista parece que alargan el pito pero después nunca más se puede reponer la angulación. Entonces en flacidez pareciera que se alarga. Después hay problemas, porque el ligamento está para permitir determinada articulación funcional.
- Otro tema recurrente en la juventud suele ser el debut sexual. ¿Cómo se concibe hoy la virginidad?
- Es otro de los mitos que rodea la sexualidad. Hoy la virginidad no es como en la Edad Media, donde los parientes se reunían para exhibir la sábana manchada de sangre. Las chicas y los muchachos tienen prácticas sexuales a los 15 años, andan a caballo y bicicleta, y la rajadura del himen no tiene importancia. Hay bolsones de gente que, adherida a creencias confesionales, no quiere tener relaciones sexuales con penetración hasta después de casada. Allá ellos con sus creencias. En general un porcentaje importante de esas personas luego se atienden con un sexólogo clínico, porque la experiencia de años de noviazgo sin penetración, y con montón de prácticas al respecto, expone a la pareja a la inexperiencia y hay problemas (como trastornos del orgasmo y de la eyaculación). De hombres y mujeres “Muchas mujeres creen que la vida sexual tiene que ver con el amor. Lo ideal es mezclarlo”, observa Kusnetzoff. Sin embargo aclara que “los sentimientos maduros no se tienen a los 15 años, edad promedio en la que los jóvenes argentinos tienen su primera experiencia sexual. A los 25, a los 30 años esos jóvenes ya tuvieron suficientes experiencias de tipo sexual”.
- ¿No habría entonces una corriente erótica en el hombre y una corriente tierna en la mujer a las que hace referencia Sigmund Freud en "Sobre la más generalizada degradación de la vida amorosa"?
- ¿Con quiénes tienen relaciones los hombres? Con mujeres. Entonces a esas mujeres les pasa lo mismo que a los varones. También Freud decía que las mujeres que tenían orgasmos clitoridianos y no por penetración eran inmaduras. Son todas macanas. Hoy se sabe que el clítoris es el único órgano destinado al placer. El pene está destinado al placer, a la orina, al semen. La vagina no tiene terminaciones nerviosas, todo lo que “siente” se lo “presta” el clítoris.
- ¿Están más aceptadas actualmente las experiencias bisexuales?
- Sí, ni pensar. También los tríos o swingers. Hay lugares destinados a eso.
- ¿Se supone que a cierta edad tiene que haber una definición sobre la orientación sexual?
- No. ¿Qué significa definir? Hay una elección voluntaria hasta cierto punto. Hay cuestiones culturales, de las épocas, de determinados grupos. Pienso que la definición de los vínculos sexuales se resuelve fácilmente: tenemos que decir con quién dormimos, con quién nos franeleamos; no las prácticas particulares.
- Si un hombre casado, que tiene prácticas heterosexuales tiene algún contacto con un travesti, ¿se lo consideraría homosexual?
- Es un pensamiento en espectro. Un hombre porque tiene una relación con una mujer y las últimas dos veces tuvo falta de erección, ¿es impotente? No, porque el problema debe ser reiterado y persistente. Hay que ver cuánto hace que tiene el problema, con qué frecuencia tiene relaciones sexuales. Entonces, un hombre casado, que tiene relaciones con su mujer, un día se va de juerga y encuentra un travesti y tiene relaciones con él. ¿Es homosexual por eso? No, le cabe las generalidades de la ley: la conducta debe ser reiterada y persistente.
- Suena lógico, pero no debe ser lo mismo entenderlo desde “las generales de la ley” que a partir de una experiencia personal.
- Hay que comprender que el ano no es igual a homosexualidad, sino que es una zona erógena como cualquier otra. Muy diferente es que tu pareja diga “me gustaría invitar a Juancito a compartir la cama”. Habitualmente una persona heterosexual invita a una mujer. Si invita a un hombre lo primero que voy a suponer es que quiere tener una relación de tipo homosexual.
- ¿El travestismo puede calificarse como un problema?
- Claro, no se llega a desarrollar la definición. La identidad es una convicción, una creencia de fuerte emocionalidad, que rige los destinos de mi orientación. Desde mi identidad de hombre puedo orientarme a otro hombre y ser homosexual o hacia una mujer y ser heterosexual. Una cosa es el color de la camiseta que tengo y otra hacia quién me dirijo. Los travestis a los que todo el mundo tiene acceso son prostitutos hombres y sus clientes son unos hombres que también tienen problemas, ya que se engañan teniendo relaciones homosexuales porque les gusta el disfraz.
- ¿El crossdresser entraría dentro de la categoría del fetichismo?
- Es alguien que pasa de una categoría a otra con mucha facilidad. Hay un espectro enorme de objetos fetichistas. Uno de ellos es usar ropa del sexo opuesto. El travestismo se llama el fetichismo de las ropas del sexo opuesto. Hay otros que son fetichistas del oído. (Para más información sobre crossdresser ver este artículo de Opinión Sur Joven) De informaciones desencontradas Cuando se menciona a la Iglesia el doctor K utiliza la expresión “terrorismo ideológico”. ¿Por qué? “La palabra aborto paraliza. Pero algún día se va a aprobar. Es lo mismo que el divorcio”, explica.
- ¿Faltan campañas de prevención?
- Tenemos campañas pero nunca es suficiente, porque se trata de un problema educacional. Lo pacientes son víctimas del analfabetismo. Lo ideal es que los padres estén suficientemente informados, inclusive para decir “no sé”. Que puedan asesorar a los hijos. Se evitarían muchos dramas posteriores.
- Y atraviesa todas las clases sociales
- Todas. Las clases medias y altas tienen acceso a libros y alardean que saben pero los mitos campean en todos lados. Atraviesa todas las edades y clases sociales.
- ¿Qué país está más avanzado respecto a la educación sexual?
- En Suecia las muñecas Barbie vienen con un set que, desde hace unos años, incluye un preservativo. Esas nenas, que a los seis años tienen esa cajita, a los 15 ya no se van a sorprender y van a saber que el varón tiene que usarlo. Ese ejemplo demuestra que algunos países nórdicos están recontra preparados.
- ¿A esa edad están en condiciones de recibir este tipo de información?
- Hay que prepararlos si queremos luchar contra las enfermedades de transmisión sexual. Todavía hay mucho para hacer.