Esteban, 30 años

Dedicado al Lic. Alejandro Urman

A pesar de haber tenido algunas experiencias previas, breves y lejanas, en esta oportunidad mi destino me llevó a conocer a Alejandro. Lo considero (y así lo recordaré) como la persona que logró entenderme de mejor forma que nadie (incluido yo mismo).

Llegué a él en un momento de desesperación, angustia y ansiedad. Lentamente pero sin pausas supo orientarme con cada uno de sus comentarios siempre tan justos y certeros.

Tal vez sea esa la función de los que cuidan nuestras mentes, enseñarnos a conocernos, mostrarnos nuestros propios pensamientos y descubrir el origen de los mismos.

De los seis meses que compartí con él, me descubrí tanto que muchas veces me maravillaba de mí mismo y otras me asustaba. Supo reconocerme y enseñarme como hacerlo yo mismo.

Al contrario de mi prejuicio, la terapia fue muy amena, dinámica, con intervenciones justas y claras. El dinamismo fue para mí fundamental, no solo con su forma activa en la propia terapia sino con recomendaciones sobre libros, películas y artículos.

Me sentí muy a gusto con Alejandro y a pesar de su juventud parecía que su interior era mucho más maduro que su propia expresión.

Es difícil este momento, parece un sueño. El destino o como se quiera pensar es incierto.

Por mi parte me quedo con la imagen de una persona sumamente preparada, experimentada en su ciencia, joven, comprometida con su actividad y sobre todo que supo escucharme, entenderme y mostrarme el camino para salir del laberinto en el que me encontraba.

Gracias Alejandro por calmar mi ansiedad y por enseñarme a reconocerme.

Siempre estarás presente en mí.

Diciembre 2013.