Asesinos Seriales en America Latina

Articulo publicado en Opinión Sur Joven.

Por Alejandro Urman y Magali Sztejn

Jack El Destripador es el caso emblemático, pero luego lo siguieron otros que también fueron llevados a la pantalla grande. Se trata de personas que comenten una sucesión de crímenes con motivaciones difusas. ¿Qué hay detrás de la psiquis de un asesino serial? ¿Qué hay detrás de nuestra psiquis que hace que estos temas morbosos nos interesen tanto? ¿Cómo es el fenómeno en América Latina? Opinan un psicólogo forense y un cineasta.

Asesinatos por placer, series de crímenes con fines desconocidos, ausencia de tabúes sociales. Los casos policiales sobre asesinos seriales despiertan el interés de la opinión pública y producen fascinación ¿Por qué aparece esta necesidad de adentrarse en este tipo de historias donde lo prohibido parece haber estallado? En el cine

Próximamente, se estrenará un film basado en la historia de “El petiso orejudo”, Cayetano Santos Godino, un asesino serial que vivió entre 1896 y 1944 en Argentina; y fue responsable por la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios. Filmada en el país y coproducida con España –donde fue estrenada en mayo- la película promete una lectura profunda sobre el fenómeno y sus aristas. Christian Busquier, guionista de “El niño de barro”, habla sobre su investigación para desarrollar del guión y la metáfora que sobrevuela el largometraje.

“Aunque sea difícil de reconocer, nadie se acerca a algo que le es totalmente ajeno”, explica Luis Disanto, psicólogo especializado en investigación científica del delito. “Entre las peores fantasías de un perverso y las nuestras no hay diferencia, pero sí la hay en la posibilidad de concretarlas. Estos casos permiten horrorizarse desde un lugar seguro, producen fascinación y también algo hipnótico”, continúa.

Según el especialista, desde el Antiguo Testamento pueden rastrearse casos de asesinos seriales. También los hubo en la edad media, entre gente vinculada con la nobleza. En la modernidad el caso más resonante se dio en 1888, con Jack el Destripador. Sin embargo, “como fenómeno parece que es nuevo, se lo denomina así desde hace cuarenta años”, dice Disanto. En el momento en que se comenzó a estudiar sistemáticamente -en los ’70- habían surgido distintas olas de asesinatos en los Estados Unidos.

- ¿Cómo es el fenómeno de los asesinos seriales en Latinoamérica?- preguntó Opinión Sur Joven al psicólogo.

- En Argentina el primer caso es de 1899, Cayetano Grossi, un inmigrante italiano que mataba a los hijos recién nacidos que tenía con las hijas de su pareja, una cuestión incestuosa. Luego, en 1912, aparece el emblemático criminal Cayetano Santos Godino, mejor conocido como “El petiso orejudo” (ver “Entrevista al uno de los guionistas de una película alusiva) En Colombia se dio el caso del homicida más prolífico: Luís Alfredo Garabito Cubillos mató cerca de 220 personas. Llevaba los chicos a un descampado, ahí los torturaba, los abusaba y los mataba ¿Por qué pudo matar a tantos chicos? Porque la sociedad colombiana es absolutamente desmesurada, por la guerrilla, el narcotráfico, los paramilitares… Estos muertos pasaban dentro del número general. El fenómeno en Latinoamérica existe pero está el prejuicio de que es propio de la cultura anglosajona.

- ¿Con cuántos asesinatos alguien comienza a ser considerado un asesino serial?

- La definición del FBI dice que se necesitan tres muertes separadas por un tiempo. Otros dicen que con dos alcanza, o que si alguien mató a una persona y quiso asesinar a otra pero no lo hizo puede considerarse una serialidad en potencia. El tema es ver también la motivación en juego, que siempre es muy subjetiva, por eso es tan difícil resolverlos: no hay una relación entre víctima y victimario.

- ¿La situación social contribuye en que aparezcan más casos?

- La humanidad ya no es la misma después de la Segunda Guerra Mundial. La idea del Holocausto, de desaparecer y destruir a alguien mediante una maquinaria estatal no tenía antecedentes. Hoy estamos viviendo en la época del ser humano psicopático: muy ocupado en sí mismo, todo es muy fugaz, las identificaciones son muy lábiles. Pero eso no explica por qué surge la serialidad. Características de los “Serial Killers”

La pregunta que tortura a los catedráticos modernos es si estos “seres”, que logran cometer delitos atroces, tienen características comunes con el resto de la población, o si simplemente son “excepciones” monstruosas.

- ¿Al analizar los casos que se conocen sobre asesinos seriales se encuentran rasgos que se repiten?

- Hay antecedentes personales y familiares que se reiteran: abuso psíquico, físico o sexual; historias de vida en la adolescencia problemáticas; familias disfuncionales y violencia familiar. Pero también esos mismos antecedentes se presentan en otros que no llegan al crimen. Sigue habiendo un desencadenante que es enigmático. Muchas veces la identidad asesina da un lugar.

- ¿Tiene también que ver con una estructura psíquica particular?

- Está repartido en dos campos psicopatológicos: la psicopatía y la psicosis (una explicación en pocas líneas []). Pero alguien que tenga ese diagnóstico no necesariamente termina matando. Más allá de la historia personal hay un efecto subjetivo personal de gran peso. En muchos casos el primer homicidio es azaroso, pero ahí encuentran algo que les permite ser distintos y eso les produce una satisfacción muy grande. En los casos que tienen que ver con la psicosis, funciona como un estabilizador previo al estallido de la locura. Habría que preguntarse cuál es el lugar del crimen para ese sujeto. Siempre hay un momento de quiebre personal y lazo social cuando una persona empieza a matar. Surge la posibilidad de ser un asesino como una forma de darse un lugar, diferente de esa persona gris. El crimen puede funcionar como un estabilizador de la personalidad en el caso de los psicóticos.

- ¿Se puede pensar que el fenómeno puede crecer en Latinoamérica y alcanzar los números del mundo anglosajón?

- Alcanzarlo no, pero es un fenómeno en crecimiento a nivel mundial, a la vez que se percibe más. Sin embargo, Estados Unidos tiene un problema cultural muy serio: es un imperio que no reconoce que es un imperio. La violencia, la guerra, el otro como adversario está instalado en la cultura. Hay algunas características para que el fenómeno ahí sea enorme: la agresión como salida, la dificultad de una alternativa de ubicación social.

- ¿Los asesinatos en los colegios y universidades de Estados Unidos son considerados seriales?

- No. Ese es un fenómeno que se titula homicidio múltiple. Ahí aparece la masacre estudiantil como una respuesta de alguien a su extrema exclusión. Mata a una serie de personas y termina inmolándose. Pasa a la posteridad, siempre van a hablar de él. Este fenómeno creo que va a crecer, porque vamos a un mundo más conectado pero también más aislado y apático. Los ideales de solidaridad, de aceptar las diferencias se diluyen en el formalismo. El lugar de la autoridad es inexistente. En otra época pasaba eso pero no había armas disponibles. Quedaba en lo discursivo: “lo mataría”. Ahora se junta una crisis vital y el instrumento para completar eso. Ficción y realidad

En los medios abundan las historias sobre los asesinos seriales y sus crímenes. Generalmente, el valiente detective debe capturar al monstruo que anda suelto, y lo hace a partir de su astucia y los avances de la criminología, que le permiten analizar la escena del crimen. “Un asesinato puede cometerse en minutos pero cuesta mucho resolverlo”, comenta Disanto, y reflexiona: “Es una verdad que se perdió. Después hay que construir una evidencia sólida para llevar a alguien a un juicio. Hay muchas presiones para resolver las cosas”.

- Sobre todo cuando un caso tiene difusión en los medios…

- Los medios son un arma de doble filo: sirven para que un caso no se enfríe pero también aportan datos inexactos. Datos curiosos Italia es el país que más homicidas seriales tiene registrados en Europa. En Colombia hay casos paradigmáticos por la cantidad de víctimas: Luís Alfredo Garabito Cubillos mato entre 170 y 220 persona, mientras que Pedro Alonso López fue juzgado por 110 homicidios. El caso de Cayetano Santos Godino, conocido como “El petiso orejudo”, fue sorprendente por la precocidad del asesino: tenía 9 años cuando mutilaba animales y 16 años cuando lo apresaron. Cerca del 70% del total de casos del mundo se dieron en Estados Unidos El nombre serial surge a fines de los 70, a partir de los estudios del FBI.>

- ¿En algún momento estos asesinos dejan rastros para que den con ellos y obtener así un reconocimiento?

- Una cosa es ser reconocido y otra es ser capturado. Puede ser que dejen señales pero dudo que quieran ser capturados. En esta gente la culpa no existe. Son humanos como nosotros, no son monstruos. La única manera de entenderlos es sabiendo que pertenecen al género humano. Siempre hay un intento de entender al otro para predecir ciertas conductas.

- ¿Un tratamiento psicológico o psiquiátrico podría funcionar como una cura para los asesinos seriales?

En general casi nada se cura, la mayoría de las enfermedades se tratan. Hoy por hoy no hay tratamientos. Es un tema pendiente. Pero la historia de la psiquiatría está plagada de cosas que eran intratables y en algún momento empezaron a tratarse. Igual pocos tienen ganas de atender a este tipo de sujetos.

- ¿Por qué?

- Porque la manipulación que se produce al trabajar con ellos es muy fuerte: buscan la angustia del otro, mienten, no sienten culpa, son crueles. No son características de gente muy querible. Siempre hay un punto en que parece que se escapan, que no se puede establecer un vínculo verdadero, y esto produce una gran dificultad a los profesionales, que los lleva a decir “estos tipos son intratables”. Hay que traspasar cierta barrera moral e interesarse por sus crímenes.

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[] Por psicosis, se entiende lo que comúnmente se llama “locura”. En psicología se utiliza este término para agrupar los trastornos que incluyen las ideas delirantes, las alucinaciones y lenguaje desorganizado, entre otros. Mientras que por psicópata se hace referencia a las personas con características antisociales que se manifiestan en desprecio y violación hacia los derechos de los demás. Son actitudes psicopáticas mentir repetidamente, agredir, estafar, usar al otro como un objeto, degradarlo, humillarlo. Este tipo de personalidades no sienten culpa por su forma de ser.

Serial killers in Latin America (We have those too) By Magalí Sztejn and Alejandro Urman

Jack the Ripper is the most famous case, but later he was followed by others who were also depicted in films. They’re people who commit a succession of crimes motivated by a variety of urges. What’s behind a serial killer’s psyche? What’s behind our own psyche that makes us be so interested in these morbid subjects? What’s this phenomenon like in Latin America? A forensic psychologist and a filmmaker give their opinions on this matter.

Murders for pleasure, series of crimes with unknown motivations, lack of social taboos. Serial killer detective cases raise the interest of public opinion and inspire fascination. Why do we have the necessity to go into this type of stories, where forbidden desires seem to have broken out? Luis Disanto, a psychologist specialized in scientific investigation of crimes, explains: “Although it’s hard to acknowledge it, none of us becomes interested in stories totally unconnected to ourselves. A pervert’s fantasies aren’t different from our own, but there is a difference between the possibilities to materialize them. These cases let us be horrified from a safe place; they’re fascinating and a little hypnotic as well”. According to this expert, serial murders may trace back to the Old Testament. They also took place during the Middle Ages, among the nobility. During modern times, the most famous case was Jack the Ripper’s, in 1888. However, Disanto says that “it seems a new phenomenon because it’s been given that name forty years ago”. Serial killing started to be systematically studied during the seventies, when different series of crimes had started to emerge in the U.S. _ -What’s this phenomenon like in Latin America?- Opinión Sur Joven asked the psychiatrist.
- The first case in Argentina traces back to 1899, when Cayetano Grossi, an Italian immigrant, killed the newly born babies he had conceived with his wife’s daughters; it was an incestuous case. After that, in 1912, an emblematic criminal appeared; he was best known as “El Petiso Orejudo”, in English “big ear pest” (see “Interview with the director of his biography”). The most prolific case took place in Colombia: Luis Alfredo Garavito Cubillos killed approximately 220 people. He would take children to a waste ground, torture and abuse them right there and kill them. Why was he able to murder so many children? Because Colombian society is absolutely exceeded by guerrilla, drug dealing, paramilitary forces... These victims of murder were unnoticed within the general number. This phenomenon exists in Latin America, but we still have the prejudice that it belongs to the Anglo-Saxon culture. _ -How many murders does it take to be considered a serial killer?
-The FBI’s definition states that three deaths are necessary, separated by a period of time. Others say two are enough, or, in case someone killed a person and meant to kill another one and failed, said person may be considered a potential serial killer. It’s also necessary to determine the motivation, which is always very subjective; that’s why it’s so hard to solve them: there isn’t a relationship between the victim and the victimizer. _ -Does the social situation contribute to generate more cases?
-Humanity hasn’t been the same since World War II. There had been no records of the Holocaust notion of making people disappear and destroying them by means of a state-based mechanism. Today we’re living the psychopathic human beings era: we’re very self-centered, things are very fleeting and identifications are very labile. But that doesn’t explain why serial killings happen.

Characteristics of serial killers

The question that haunts modern experts is whether these “beings”, who manage to commit atrocious crimes, have characteristics in common with the rest of the population or are simply monstrous “exceptions”. _ -When analyzing well-known serial killer cases, do you ever find repeated features?
-Some personal and family backgrounds are repeated: psychic, physical or sexual abuse, problematic youth, dysfunctional families and domestic violence. But these backgrounds are present in other people who never commit a crime. The trigger is still enigmatic. Many times the murderer identity provides the chance.
-Could it also be related to a particular psychic structure?
-It’s related to two psychopathological fields: psychopathy and psychosis. [1] But people with this diagnosis don’t necessarily end up killing other people. Notwithstanding their personal backgrounds, there is a significant subjective personal effect. Many times the first murder happens at random, but they find in it something that lets them be different, and that gives them great satisfaction. In psychosis-related cases, it works as a stabilizing factor prior to the outbreak of madness. We should ask ourselves where the crime scene would be for that person. There are always a personal breaking point and a social bond moment when a person starts killing. Therefore, the possibility of being a murderer appears as a way of having a place different from that grey person’s one. The crime may work as a stabilizing factor of the personality in the case of the psychotics. _ -Could this phenomenon possibly increase in Latin America and reach the statistics of the Anglo-Saxon world?
-I don’t think it could reach them, but it’s a growing phenomenon all over the world, and people are more aware of it. However, the United States has a very serious cultural problem: it’s an empire that won’t recognize being one. Violence, war and the other as an enemy are installed in their culture. Some characteristics make the phenomenon be very wide there: aggression as a way out and the difficulty to find an alternative for social location. _ -Are the murders in US schools and universities considered to be serial killings?
-No. That phenomenon is called mass murder. Those are student massacres as a result of somebody’s extreme exclusion. They kill several people and end up killing themselves. They go down in history, people will always talk about them. I think this phenomenon will increase, because we’re moving towards a more connected world, though it’s also more isolated and apathetic. The ideals of solidarity and accepting differences vanish within formality. Authority doesn’t exist. It happened in other times, but weapons weren’t available. It was just a manner of speaking: “I’ll kill you”. Now, a vital crisis and the instrument to complete it can get together.

Fiction and reality

The media are plenty of stories about serial killers and their crimes. Generally, the brave detective must capture the monster on the loose, and he makes it by using his intelligence and crime technology, which allows him to analyze the crime scene. “A murder may be committed in a few minutes, but it takes a lot to solve it”, Disanto comments, and he reflects: “It’s a lost truth. Afterwards, we must find solid evidence in order to summon someone to stand trial. There’s a lot of pressure to get things solved”. _ -Especially when the case is broadcast in the media...
-The media are a double-edged sword: they’re useful for the case not to be forgotten, but they also bring inaccurate data. _ -Do these murderers ever leave traces to be found and thus obtain recognition?
-Recognition is different from being captured. They may leave traces, but I don’t think they want to be captured. Guilt doesn’t exist for them. They’re human, just like we are; they’re not monsters. The only way to understand them is knowing they belong to the human race. The key is trying to understand them to predict a certain behavior. _ -Could psychological or psychiatric treatments work as a cure for serial killers?
-Generally, almost nothing is cured; most illnesses are treated. There are no treatments yet. It’s a pending issue. But the history of psychiatry is plenty of things that used to be untreatable and at some point started to be treated. Anyway, very few psychiatrists are willing to treat this type of people. _ -Why?
-Because when working with them, manipulation is very strong: they seek your anguish, they lie, they don’t feel guilty, they’re cruel. These characteristics make it very hard for us to get along with them. There’s always a point where they seem to be escaping, where no real bonds may be established, and this makes it very difficult for professionals to treat them, which makes them end up saying “these people are untreatable”. It’s necessary to overcome a certain moral barrier and be interested in their crimes.

More Info 1

Curious facts

 Italy has the largest number of serial killers registered in Europe.  Colombia has emblematic cases due to the large amount of victims: Luis Alfredo Garavito Cubillos killed approximately 220 people, whereas Pedro Alonso López was judged for 110 homicides.  The case of Cayetano Santos Godino, best known as “big ear pest”, was shocking due to the murder’s young age: he was 9 years old when he started mutilating animals and 16 when first arrested.  Approximately 70% of all cases in the world took place in the US.  The word “serial” was coined by the late 70s, when the FBI started to study the cases.

More Info 2

In the movies

A film based on the story of the Petiso Orejudo (“big ear pest”), called Cayetano Santos Godino, is coming soon. He was liable for murdering four children, attempting to murder other seven children and setting fire to seven buildings. It’s filmed in Argentina and co-produced with Spain -where its premiere took place on May-, and it’s meant to make a deep analysis on the phenomenon and its different aspects. Christian Busquier, the screenwriter of this movie called “El niño de barro” (“The mudboy”), talks about his research to develop the script and the metaphor present all over the film.

Other movies:

Se7en

Mr. Brooks

American Psycho

The Silence of the Lambs, Hannibal and Red Dragon

Le Couperet.

Natural Born Killers.

Wesites:

All Serial Killers Dot Com

Portraits of Serial Killers