Arte Sano

Publicado en Revista Funcionarios Noviembre 2011

Diferentes disciplinas artísticas convergen en la búsqueda de diversos recursos terapéuticos acorde a las necesidades.

Por Magali Sztejn

Un mundo convulsionado, de contactos frágiles e inmediatos y de caos organizado, despierta en algunos una gran necesidad de hallar una comunicación real y, sobre todo, de encontrarse con uno mismo. Muchas personas deciden recurrir a una terapia tradicional pero otros prefieren encontrar una vía paralela, otra manera de decir y hacer que les permita descubrir y volcar su creatividad, estimulando capacidades que quizás desconocían.

No siempre los términos son excluyentes, y eso es lo que pasa con el arte y la terapia: se mezclan y se unen en pos de encontrar, en un mundo caótico, la tan ansiada armonía interior. De este modo, muchos son lo que encuentran en el campo artístico (pintura, música, psicodrama, danza) un camino para aliviar problemas o angustias. La creatividad, la abstracción, la fantasía, el contacto con otro o la posibilidad de grupalizar la historia son procesos que inciden favorablemente en la psiquis de las personas.

La opinión de los especialistas

“En el arte se juega algo de lo propiamente humano y existencial y son temas que nos atraviesan a todos. Sin dudas puede ayudar a aliviar problemas de las personas, que no es lo mismo que problemas de la personalidad”, manifiesta el psicólogo Alejandro Urman. Él tiene una visión pragmática sobre el Arte Terapia: “Mientras ayude al paciente y no transgreda ninguna regla o ley para mí está bien. El mismo Sigmund Freud asociaba el arte a la sublimación, como un modo de renunciar o desplazar los fines pulsiones, destinando esa energía libre para la creación de obras culturales. También el psicólogo Carl Gustav Jung fue uno de los pioneros en destacar el valor del arte como medio de expresión del inconsciente, funcionando como un recurso terapéutico de mucha utilidad."

“Es muy importante en el grupo y en la vida la consonancia: la capacidad que uno tiene de poder identificarse con los momentos del otro. Algunas personas tienen una consonancia bárbara, están en terapia todo el tiempo, sensibilizados a las problemáticas de los demás”, analiza Eduardo “Tato” Pavlovsky, médico psicoterapeuta y dramaturgo, orientado al psicodrama. Se trata de una rama de la psicoterapia que utiliza lo dramático como eje de acción y que toma lo grupal como herramienta de transformación individual. Pavlovsky destaca una capacidad importante del grupo: la diversidad de sentido. “Uno tiene una historia mononuclear y la historia psicoanalítica al lado, que es la explicación. En el grupo eso se deforma”. Implicaría estar dispuesto a compartir las historias personales y a comprender las ajenas, a establecer vínculos, a comunicarse. Reconoce que en su trabajo, tanto con niños como con adolescentes y adultos, descubrió una posibilidad de cambio extraordinaria. Por eso se complace al ver la cantidad de gente joven que se acerca a su instituto Grupo Psicodrama Creatividad, interesada en este recurso terapéutico, tanto para especializarse en su formación como a nivel personal.

Para darle un marco de mayor formalidad y profesionalismo, el Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA) ofrece la carrera de posgrado Especialista en Arte Terapia. Allí se brindan las herramientas y la capacitación para “intervenir en los niveles pedagógicos, terapéuticos y estéticos dentro del campo que desarrolle su profesión”. También la Asociación Argentina de Arte Terapia fue formada en 2007 con el fin de “difundir entre los profesionales de la salud mental no sólo las posibilidades que brinda el arte como técnica de tratamiento de diversas patologías, sino su rol fundamental en el mantenimiento de la salud y en la prevención de las enfermedades”. Proponen una formación integral que incluye lenguajes como la plástica, el teatro, la música, la literatura, la danza y el movimiento.

Para todos los gustos

La propuesta de Giselle Bliman, artista plástica y licenciada en Arte Terapia en el IUNA, es el uso del arte y de medios visuales en un entorno terapéutico Especializada en poblaciones con capacidades diferentes, reconoce que se genera un espacio y un grupo que funciona como sostén a partir de un vínculo muy fuerte. El motor es la creación y la producción, hablan a partir de lo que producen, y el rol del arteterapista implica trabajar con respeto y responsabilidad. Aunque aclara que “es una experiencia que puede hacer cualquiera, porque todos tenemos latente la expresión artística y ésta contiene nuestras emociones”. Sin embargo, la disciplina ayuda a organizarlo y darle una utilidad.

Volver al vínculo y construir un espacio confiable para el diálogo también es la propuesta de Lukas Esquivel, pero él eligió el sonido y creo Pulso Sagrado “Hoy por hoy –explica Esquivel- podemos constatar cómo influye la música en nuestro organismo, en su totalidad, como parte de un todo, afectando nuestra condición energética profundamente”. Manifiesta que se trata de una práctica inclusiva, porque la percusión es una forma accesible a cualquiera: “Todos somos grandes percusionistas, desde el punto de vista de que todo a nuestro alrededor es ritmo: las estaciones, el movimiento de los astros, el día y la noche, las mareas, los latidos del corazón, la respiración, nuestros pasos al caminar”, enumera. Constituyen un grupo que ofrece actividades en distintas provincias para hacer una pausa en el movimiento casi inercial del día a día y reconectarse con el ritmo interno.

Disfrutar de la propia energía que creamos, observarse y reflexionar, liberarse de condicionamientos, expresarse a través de múltiples lenguajes, ser espontáneo. ¿Cómo romper con la costumbre y los prejuicios? ¿Dónde encontrar la capacidad de sentir y dejarse llevar? Susana Oulton De Giacomo, directora artística del espacio de arte Objeto a y psicóloga, precisa que “la mejor prevención es la primaria, aquella que se realiza antes de presentarse cualquier tipo de patología, desarrollando y descubriendo potencialidades, fortaleciendo los núcleos sanos y canalizando o sublimando aquellas cuestiones que podrían derivar en conflictos”. Sostiene que pudo comprobar que las diversas expresiones artísticas son un medio ideal para poder llevar esto adelante, con las posibilidades de poder ir más allá de la palabra, de manifestarse libre y lúdicamente, a través de dibujos, pinturas, música. ¿Qué hacer, entonces, con todo lo que se produce? Sin dudas, los psicólogos siguen teniendo el lugar privilegiado de la interpretación, un espacio irremplazable para descubrir el sentido. Lo cual no niega que puedan existir diferentes necesidades y que pueda haber múltiples caminos para elaborar aspectos internos del individuo.